Defensa Personal para Colectivos Vulnerables: El Derecho a Sentirse Seguro

1. Más que Técnica, una Herramienta de Autonomía

​ La defensa personal no trata de «ganar una pelea», sino de gestionar el riesgo. Para los grupos en riesgo de exclusión social, la inseguridad física es a menudo una barrera que impide su plena integración. Nuestro programa se centra en tres pilares: Detección, Disuasión y Respuesta.

2. Defensa Personal y Violencia de Género: Recuperando el Control

  • ​ Para las supervivientes, el entrenamiento actúa como una terapia de choque positiva.
  • ​ Gestión del espacio vital: Aprender a marcar límites físicos claros.
  • ​ Uso de la voz: El entrenamiento del grito y la asertividad bajo estrés.
  • ​ Técnicas de liberación: Zafarse de agarres comunes de forma instintiva.

3. Adaptación para Personas con Discapacidad

  • ​ La verdadera defensa personal es la que funciona para tu cuerpo.
  • ​ Usuarios de silla de ruedas: Uso de la silla como escudo y técnicas de palanca desde posición sentada.
  • ​ Discapacidad sensorial: Desarrollo de la propiocepción y el escaneo del entorno.
  • ​ Enfoque: Convertir la supuesta «vulnerabilidad» en una oportunidad táctica de sorpresa.

4. Juventud y Colectivos LGTBI+ en Entornos Hostiles

​ El odio y la intolerancia son realidades que combatimos con formación. Trabajamos la inteligencia emocional para evitar el conflicto, pero proporcionamos herramientas físicas efectivas para asegurar que, si la evasión falla, la integridad física prevalezca.

Nota de Integración: «La mejor defensa es la confianza que proyectas al caminar por la calle.»

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